El Valle de Napa Por Chef Rafael Barrera el

Más que un destino gastronómico en todos sus aspectos, Napa es sin duda el paraíso para todos los apasionados de la buena vida, el buen vino y la buena comida. Con mucha satisfacción, puedo decir que es aquí donde verdaderamente la pasión por la gastronomía comenzó a germinar en mí.

Recuerdo el primer día que llegue a este maravilloso valle. Sentí una inmensa paz dentro de mí y luego de unas cuantas copas de vino y una larga y amena conversación sobre la importancia de darle rienda a mis inquietudes y lo que me apasionaba, entendí que este era el lugar para mí.

La mejor manera de explorarlo y conocerlo

Para disfrutar y conocer verdaderamente este valle con todos sus encantos y sorpresas, necesitamos tiempo. La prisa hay que dejarla atrás, pues fácilmente toma entre una a dos semanas lograrlo.

Lo que más nos atrae de Napa, es el deseo del buen comer, degustar sus vinos y apreciar sus paisajes.  Con esto, logramos descansar nuestro sistema nervioso y disfrutar la buena vida.  Si es esto lo que buscas, Napa es el destino correcto.

Para aprovechar nuestra visita al máximo, es importante comenzar el recorrido temprano en la mañana, ya que muchas bodegas cierran a partir de las cinco de la tarde. Recomiendo hacer cita por lo menos en una bodega al día, para observar el proceso de la elaboración del vino y también degustarlos. Luego de unas cuantas visitas a las bodegas, comenzamos a entender el carácter único del vino de Napa.

Hay dos tipos de bodegas: las comerciales y las bodegas pequeñas, que usualmente son atendidas por sus propios dueños. Prefiero las bodegas pequeñas, pues es en ellas donde comenzamos a apreciar y enamorarnos del vino, la gente y el Valle de Napa.

Estos recorridos se hacen mediante rutas ya establecidas. La “Silverado Trail” es la ruta más impresionante, donde se encuentran todas las bodegas pequeñas. Sus repechos y paisajes junto a un sinnúmero de bodegas pequeñas, hacen de esta ruta la más transcurrida por los verdaderos amantes de la gastronomía. La otra opción, es la ruta 29 donde encontraras las Bodegas más comerciales y de renombre. Esta ruta es más transitada que la de “Silverado Trail” y más comercial. Ambas rutas corren el valle paralelamente.

Durante la estadía en el valle, recomiendo cuatro pueblos a visitar: Napa, Yountville, St. Helena y Calistoga. Aconsejo desayunar, almorzar y cenar en estos pueblitos. Digo pueblitos, pues tienen una población muy pequeña. Napa es el de más población con 75,000 habitantes. Para hospedarse y disfrutar de una experiencia inolvidable, recomiendo hacerlo en uno de los viñedos.

En tu visita, no puedes dejar atrás el “Culinary Institute of America”, mi Alma Mater; donde aprendí a amar y conocer este lugar. Napa tiene identidad propia, calidad de vida, ambiente y paisajes hermosos.

Muy importante para que tu travesía no se convierta en pesadilla, es tener un chofer a disposición. Para más información, entra a la página www.napavalley.com.

Viñedos y Bodegas

  • Stags Leap
  • August Brigs
  • Cuvaison
  • Duckhorn
  • Clos Pegase
  • Schramsberg
  • Plumo Jack
  • Caymuss
  • Joseph Phelps
  • Marryvale
  • Domaine Carneros

Restaurantes

  • Meadwood
  • Cindy’s Backstreet Kitchen
  • Auberge du Soleil
  • Redd
  • Model Bakery
  • Bouchon
  • Mustard Grill
  • La Gitana Food Truck
  • Taylor’s Refresher
  • Tra Vigne
  • Bistro Jeanty
  • French Laundry

*Nota: El autor es chef y se describe como un viajero incesante en busca de nuevos sabores y técnicas. Comenzó su carrera lavando platos y ha experimentado desde todos los puestos en la cocina. Se ubicó en Napa Valley, la meca del buen vino californiano, donde estudió en el reconocido The Culinary Arts Institute of America. Actualmente, trabaja como chef independiente y continúa sus viajes por el mundo para experimentar con sabores y texturas inimaginables. Síguelo en facebook.com/chefrafaelbarrera.