Crianza de cerdos pensando en alimentación saludable Por Chef Rafael Barrera el

La industria de alimentos en Puerto Rico se está nutriendo de jóvenes con una mentalidad y unas metas muy distintas a las que hasta este momento teníamos.

Nuestro país enfrenta un problema causado por la manera de mercadear que tienen varias compañías, cuya única meta es crecer y crecer económicamente dejando a un lado la salud y el bienestar del consumidor.  Se le está dando preferencia a la cantidad y no la calidad de un producto. Lo que importa es tener productos más baratos sin importar la nutrición, la frescura ni el sabor.

Estas compañías, tienen un monopolio muy grande, ya que por su poder económico controlan las agencias reglamentadoras y al Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

Lo que están causando es que tengamos una sociedad obesa y con una alta incidencia de enfermedades causantes del mayor número de muertes en el mundo como, las condiciones cardiacas, la diabetes y el cáncer.

Pero como para todo hay una solución, vivimos a fuerza de pastillitas para contrarrestar los males causados por una mala alimentación. ¿De qué vale vivir hasta los 90 años, si no tenemos calidad de vida? Esto se convierte en una cadena; lo que comes te lleva a padecer de una condición o enfermedad para la que tomas un medicamento, pero éste te produce otro mal y así sucesivamente.

La buena noticia es que hemos despertado perdiéndole el miedo a estas empresas monstruosas.  Este despertar está impulsando el surgimiento de microempresas que han perdido el miedo al monstruo y han decidido responsablemente respetar la cadena de la evolución.

Unas de estas es La Ceba, empresa dedicada a la crianza de cerdos para el consumo local en Puerto Rico. Fundada en 2004 por dos jóvenes empresarios amantes de la agricultura: Horacio Calero y Nestor Maldonado. La Ceba está localizada en medio de las montañas en Corozal, casi llegando a Barranquitas.

La Ceba está criando alrededor de 3,000 cerdos anuales -lo que equivale, aproximadamente, unas 600 mil libras. De éstos, el 80% es suplido directamente a Cesar Borges de JJJ Ranch y el restante 20% es distribuido a comedores escolares y a lechoneras.

En esta porqueriza se crían los cerdos de una manera natural, sin químicos, sin hormonas, sin antibióticos y con cariño hacia los animales. Usan el cruce de las razas Duroc, Lanerace, York Shire , y Ham Shire que se adaptan fácilmente a nuestro clima. Es un cruce de cerdos dóciles y saludables.

Es muy fácil ayudar al crecimiento de esta empresa cuya misión es alimentar correctamente a nuestra sociedad aportando de igual manera a la economía de nuestro país. Para que estos dos empresarios logren su propósito, es necesario legislar en beneficio de estas empresas locales que son la única esperanza al crecimiento de nuestra economía y la salud del puertorriqueño. Hay que dejar a un lado la legislación a favor de los grandes monstruos importadores que los han convertido en monigotes favoreciéndolos a la vez que destruyen nuestra industria local.

Me contaba Horacio que también están trabajando junto a “Alcor Foods”, otra compañía nativa dedicada a la producción de embutidos de cerdo.  Próximamente, piensan entrar en la cadena de distribución de restaurantes y supermercados. Esta movida puede representar la venta de aproximadamente 60 cerdos semanales, lo que ayudara a combatir la triste y lamentable realidad de que hoy el 85% del cerdo consumido en Puerto Rico, viene volando en forma de bloque de hielo de sabrá Dios donde.

Para culminar, basta mencionar que no hay nada más delicioso a nuestro paladar que un cerdo fresco y de aquí.

*Nota: El autor es chef y se describe como un viajero incesante en busca de nuevos sabores y técnicas. Comenzó su carrera lavando platos y ha experimentado desde todos los puestos en la cocina. Se ubicó en Napa Valley, la meca del buen vino californiano, donde estudió en el reconocido The Culinary Arts Institute of America. Actualmente, trabaja como chef independiente y continúa sus viajes por el mundo para experimentar con sabores y texturas inimaginables. Síguelo en facebook.com/chefrafaelbarrera.