La fiesta del chivo y Syrah Por Rosa María González Lamas el

Vargas Llosa no figuraba entre los invitados. Tampoco había dominicanos que nos transportaran imaginariamente a la época descrita en las páginas de la novela del Premio Nobel peruano. Pero de éstos quedaba the real thing: El chivo.

Renombrada internacionalmente por sus asados, una de las suculentas carnes que aprecian los argentinos para esas celebraciones alrededor de las brasas es el chivo, que fue el gran protagonista de un almuerzo dominical en medio de los viñedos de la provincia de San Juan, la segunda zona productora de vinos de la Argentina.

El asado de chivo estaba sensacional. Tierno y jugoso para repetir muchas veces, como lo hicimos también con las copas de Syrah que lo armonizaron.

La Syrah, o Shiraz, que gusta mucho en Puerto Rico, es la uva por la que más se conoce la región sanjuanina, que se destaca por unos vinos amables, de concentración media, que no requieren de demasiadas guardas y generalmente están listos para consumir mucho más pronto que los vinos de otras regiones argentinas.

Algunas de las mejores Syrah de la zona proceden del Valle de Pedernal, a unos 1,400 metros de altitud, donde se producen vinos de colores intensos y aromas a frutos rojos.

En San Juan, la de Argentina, muchas bodegas apuntan notas de crianza en madera empleando roble alternativo, es decir, que en lugar de envejecer los vinos en barrica, le echan chips de madera o colocan duelas dentro de los depósitos de acero inoxidable, creando una especie de barrica dentro del acero. Contrario a lo que algunos puedan pensar, esto no desmerece la calidad de los vinos, sino que brinda un aporte diferente de matices al producto final y ayuda a ofrecer precios más competitivos al consumidor.

Algunos de los ricos vinos de Syrah con que armonizamos nuestra fiesta del chivo se consiguen en Puerto Rico, donde tienen presencia bodegas como Callia, nuestra anfitriona, Finca Las Moras o Graffigna, cuyas botellas pueden conseguirse en muchos de nuestros supermercados, así como en Bodegar-CC1, La Cava de Serrallés y El Almacén del Vino de B. Fernández.

¿Se imaginan que tendieran un puente de botellas de Syrah desde San Juan-Argentina hasta San Juan-Puerto Rico? No sé cómo a ninguno de nuestros alcaldes, fanáticos de las proclamas, no se le ha ocurrido un hermanamiento de copas y placer entre ambas ciudades. Habrá que invitar a una lechonada o a una nueva fiesta del chivo a Carmen Yulín.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.