A revivir la pesca Por Chef Rafael Barrera el

¿Cómo revivir la industria pesquera en Puerto Rico?

Hemos sido bendecidos al ser rodeados por el Mar Caribe en el sur y el Océano Atlántico por el Norte.  Muchos darían lo que no tienen por gozar de este privilegio.

Amigos, esta es nuestra realidad y debemos aprovecharla.

Para lograr revivir la industria de la pesca es fundamental contar con el apoyo absoluto de los consumidores. Son estos quienes crean la demanda necesaria para su fortalecimiento y crecimiento.

Antes de exigir, tenemos que conocer dos factores importantes que contribuyen al desarrollo y estabilidad de la industria pesquera. Estos son: saber cuándo se está en temporada y el otro, identificar su frescura.

No hay porque comprar la pesca de barcos de bandera americana o asiática que durante la temporada surcan nuestros mares, para luego enviar el producto a los Estados Unidos para empacar y luego a través de algún importador, regresarlo para la venta en nuestros comercios. Definitivamente, esta práctica ha contribuido al fracaso de muchas de las industrias gastronómicas en nuestro país.

De ningún modo, pretendo echar toda la culpa a los importadores. Son varios los factores que contribuyen a que nos encontremos en esta situación tan lamentable.

Estamos a tiempo, en vez de lamentar, tenemos que atacar y actuar.

Soy fiel creyente en que los consumidores son lo esencial para el desarrollo de la industria. Ellos son quienes crean la demanda y si hay demanda, hay producción. Por esta razón, es el consumidor el que educa al mesero demostrándole su conocimiento al no aceptar el SALmón que procede de Alaska o Chile, como pescado fresco. También es el consumidor quien debe saber cuando va a un supermercado, si el dorado o el carrucho que le venden es fresco o congelado.

Para poder exigir al comprar, debemos tener el interés y el deseo de adquirir un producto de alta calidad. Hoy día, gracias a la tecnología se nos facilita la búsqueda de información. Por esto, creo que es de suma importancia educarnos.

Hay dos maneras fáciles de asegurarnos que estemos comprando un producto fresco que no haya reposado en un congelador por un periodo largo antes de consumirlo.  Sus ojos y piel deben brillar igual que los senderos del campo con la SALida del sol.  Evite pescados con la piel babosa y olor rancio. Su olor debe ser a mar. Es por esta razón que es bien importante identificar pescaderías cercanas a sus hogares y visitarlas.

De mi parte como chef, les doy un consejo: “Consumiendo los peces que habitan en nuestras costas, estamos recibiendo la mayor bendición: SALud y bienestar”.

*Nota: El autor es chef y se describe como un viajero incesante en busca de nuevos sabores y técnicas. Comenzó su carrera lavando platos y ha experimentado desde todos los puestos en la cocina. Se ubicó en Napa Valley, la meca del buen vino californiano, donde estudió en el reconocido The Culinary Arts Institute of America. Actualmente, trabaja como chef independiente y continúa sus viajes por el mundo para experimentar con sabores y texturas inimaginables. Síguelo en facebook.com/chefrafaelbarrera.