Mucho más albariño Por Rosa María González Lamas el

Una de las uvas favoritas de los puertorriqueños es la blanca albariño, no en balde el nuestro es el cuarto mercado internacional en importancia para los vinos de la DO Rías Baixas.

Las botellas de ese vino gallego que tenemos en la Isla gustan por ser las de un vino fresquito, fácil, joven, idóneo para nuestro clima caluroso y para muchas de nuestras frituras y frutos de mar. También hay vinos de albariño muy aptos para carnes y aves, aunque esa combinación se explore menos en nuestra dieta.

Dos cosas que tampoco son muy conocidas en Puerto Rico son que los vinos de albariño están usualmente mejores y más redondos a los dos años de su cosecha, en lugar de más jóvenes, como se han ido bebiendo en tiempos recientes y que, además de haber albariño en Rías Baixas, esta uva se cultiva en otras partes de España como Rioja, Cataluña y más regiones de Galicia, así como en otros muchos lugares que van de Portugal a Argentina, Australia, Brasil, Uruguay, California, Oregón y hasta el País de Gales.

Esta expansión albariña no se limita a lo geográfico, sino que en los últimos años se ha adentrado por diversos estilos de vino bastante desconocidos y casi ausentes de los estantes de nuestras principales vinotecas. Una explosión de matices que es resultado de la inquietud de los bodegueros por extraer todas las posibilidades de la uva, pero también de la necesidad de romper la monotonía en que se había sumido el segmento albariño como resultado de la proliferación de vinos que se dio luego de que todo mundo quisiera subirse al carro de su éxito.

Tradicionalmente, los vinos de albariño se fermentan en depósito de acero inoxidable, donde la mayoría se deja hasta su embotellado. Pero en esta nueva visión empezaron a concebirse más albariños fermentados en madera, envejecidos en barrica, con largas crianzas en depósitos de acero, que rinden vinos más estructurados, longevos y complejos en sabor y aromas. Pazo de Señoráns Selección de Añada es uno de los albariños con larga crianza en depósito que podemos comprar en Puerto Rico.

Otros más arriesgados elaboran albariños dulces y semiseco, como es el caso de Marieta, de Bodegas Martín Códax. Pero la novedad que ahora quiere potenciarse es la de los espumosos de albariño, albariños brut, que si bien se elaboraban en Portugal, ha sido sólo en los últimos meses que han empezado a comercializarse con denominación de origen Rías Baixas. Mar de Frades, As Laxas o Eidosela son algunas bodegas con presencia local que elaboran estos espumosos, que esperamos no tarden en poder descubrir los consumidores de Puerto Rico.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.