Sorbos de Washington State Por Rosa María González Lamas el

Sufrí con el sorbo final de L’Étalon, la última botella que me quedaba de un conjunto de espectaculares vinos de Brian Carter Cellars, una de las más renombradas bodegas en Washington State. Nada que envidiar a grandes vinos franceses, lo que se explica con su ensamblaje de Merlot, Cabernet Sauvginon, Cabernet Franc y Malbec que regaló un vino grande, opulento, muy aterciopelado en boca, con una magnífica conjunción de frutas maduras, notas especiadas, y balsámicas, todo fundido con gran elegancia y delicia.

Aunque es difícil demarcar un perfil para los vinos de Washington State, que pueden ir de los muy comerciales a vinos de alta expresión, algo importante en la industria es que muchas de sus etiquetas tienen perfil de vino de Viejo Mundo. No es de extrañar porque Washington se encuentra en las mismas latitudes que Burdeos y Borgoña y posee una variedad de microclimas valiosos para la producción de vides.

La cordillera Cascade Range divide al estado en dos áreas bien demarcadas: el oeste, donde llueve a menudo, y el este, donde el clima es desértico, requiriendo incluso de riego. Es ahí donde se concentran los viñedos del estado, que tiene 11 AVAs (áreas viticulturales americanas), entre las que Columbia Valley, Walla Walla, Yakima, Red Mountain son las más conocidas.

La producción de vinos en Washington State se remonta a mediados del siglo

XIX con la llegada de inmigrantes que comenzaron a plantar uva y hacer vino, primero para uso doméstico y luego comercial. Su historia más reciente se vincula a la solidez de su sector servicios con empresas como Microsoft, Costco o Starbucks, cuyos empleados invirtieron en la industria vitivinícola estatal, aventurándose algunos incluso a elaborar sus vinos. La producción del estado ha crecido tanto que hoy es el segundo estado productor de vinos premium en Estados Unidos.

Gran parte de las más de 400 bodegas del estado son boutique y de producción limitada, por lo que se enfocan mucho en calidad.

Uno de los aspectos más interesantes y enriquecedores de la industria vitivinícola de Washington State es el amplio abanico de vides que allí se cultivan. En el estado se elaboran vinos de unas 20 variedades primarias, entre las que se destacan la Merlot, la Cabernet Sauvignon y la Syrah, entre las tintas, y las Chardonnay, Riesling, Sauvignon Blanc, Sémillon y Viognier, entre las blancas. Este inventario se expande para incorporar cepas italianas, francesas, alemanas e incluso la tempranillo española. Hay una interesante producción con variedades europeas como la Cabernet Franc, la Rousanne, la Malbec, la Gewürtztraminer o la austríaca Lemberger, en solitario o mezcladas.

Château St. Michelle es la más antigua bodega del estado, conocida, además de por sus propios vinos, por los que elabora en conjunto con grandes nombre del vino europeo, como el Col Solare que hace con la casa italiana Antinori, o el Eroica Riesling, con el alemán Ernst Loosen.

Varios distribuidores de vinos en Puerto Rico disponen de vinos de Washington State en sus inventarios.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.