Cocina Abierta Por Glorysselle López el

Hace mucho tiempo que planeaba visitar Cocina Abierta. Cuando tuve finalmente la oportunidad, todo conspiró perfectamente para que pudiera disfrutar mi aventura en este acogedor restaurante.

Llegamos al restaurante un sábado cerca de las 8:30 p.m. El ambiente era relajado. Tan pronto entramos al lugar, un mesero se acercó y amablemente nos ubicó en nuestra mesa. No estuve muy complacida al principio, porque las mesas en esa sección estaban muy pegadas, pero, estaba relax y mis deseos de disfrutar del lugar eran más fuertes que ese detalle insignificante.

Decidimos ordenar una botella de vino: Albariño Terras Gauda fue mi elegido. Aunque no sabía qué tipo de comida ordenaría, pedí este albariño porque es una de mis uvas favoritas. Un vino excelente, suave, equilibrado, se siente como si tuviera algo de efervescencia.

Muchas opciones nos llamaron la atención en la sección de aperitivos. Decidimos probar una sopa: Tom Kha Gai, un caldo al estilo thai con un toque de coco. Incluye, además, “lemon grass”, lascas de pechuga de pollo y cebollines. El sabor es perfectamente balanceado con un sabor ligero de curry. Además, degustamos la exquisita ensalada de aguacate y tomates orgánicos. Me encantó la presentación; sencilla, pero con una geometría perfecta entre los tomates redondos (grandes y pequeños) y la vajilla cuadrada en que fueron servidos. Los tomates estaban adornados con pequeñas lascas de aguacate, bañados en un aderezo de balsámico y miel, y sazonados con sal ahumada. La explosión de sabores entre lo agrio, lo dulce y salado definitivamente complacieron mi paladar.

Como plato principal, ordenamos el Risotto de “pork belly”. Éste tenía setas y repollitos de Bruselas y un gastrique de jerez. Estaba en su punto, cremoso. También, ordenamos el New York Steak cubierto de una salsa cremosa a base de queso gorgonzola. El steak estaba cocido al término deseado, jugoso. Lo acompañamos con un majado de viandas con un toque de cilantro. La combinación de sabores fue exquisita.

Terminamos nuestra degustación con un novedoso cheesecake de queso de cabra y guayaba. Este tenía la consistencia firme y una textura suave, cremosa. El sabor a guayaba era solo un toque que complementaba perfectamente con el sabor agudo del queso de cabra. Una mezcla excitante.

La experiencia en general fue muy agradable. El ambiente muy relajado y cómodo. Los meseros fueron muy amables y diligentes en todo momento. La calidad de la comida es “Premium”. Las porciones de los platos, excelentes por el precio.

Cocina Abierta está localizado en la calle Tabonuco en San Patricio. Tiene valet parking y cuenta con un área al aire libre.

¡Buen Provecho!

*La autora se describe como “madre, mesera, bloggera, ‘food writer’ y fotógrafa (wannabi)”. Le encanta compartir sus experiencias y descubrimientos gastronómicos. Puedes leer más sobre ella en: www.riquísimopr.com.