|
Pequeño y familiar. En 1987 fue un colmadito famoso por sus frituras; hoy un concurrido restaurante. Adornado con atarrayas, peceras que distraen a chiquitines y una vitrina con la pesca del día que atrae a los adultos. Langosta a la Brisa: al ajillo rellena de camarones y SALpicada de parmesano. Grisel Cancel, la dueña, insiste en ser la única certificada en el área para servir carnes Angus. Trato simpático.
|
|