Aprovecha el maní en la cocina Por Sal! el

El maní es originario de Sudamérica, donde se le cultiva hace más de 8,000 años. Los europeos lo descubrieron en México, en el siglo XVI. Es una legumbre que crece bajo el suelo, dentro de una cáscara leñosa. Es rico en nutrientes y contiene ácidos grasos no saturados, fibra, es un multivitamínico natural, es una buena fuente de minerales, antioxidantes y, además, una rica fuente de energía.

Se puede comer crudo, tostado, frito, horneado, hervido, salado o sin sal, o en forma de leche, mantequilla, aceite o pasta.

Según muchos estudios, comer maní ofrece grandes beneficios. Conoce algunos de ellos:

-Si se toma antes y durante el embarazo, el ácido fólico contenido en el maní reduce el riesgo de un bebé nacer con defectos del tubo neural, hasta un 70%.

-Consumir un cuarto de taza de maní al día ayuda a generar niveles altos de serotonina en el cerebro, esto crea un equilibrio hormonal, que ayuda a combatir la depresión.

-El maní es un alimento con un índice glucémico bajo, lo cual es recomendable para las personas con diabetes. Se debe consumir natural, sin sal ni azúcar. Además, el manganeso que posee el maní ayuda a la absorción del calcio, lo que ayuda a metabolizar mejor las grasas y los hidratos de carbono, regulando el nivel de azúcar en la sangre.

-Debido a sus aceites, el maní elimina el colesterol malo y genera mayor cantidad del bueno, lo que ayuda a prevenir enfermedades cerebrovasculares.

-Consumir un puñado de maní sin cáscara puede ayudar a bajar de peso, por su efecto saciante del apetito, por lo que es un buen amigo durante las dietas.

-Según la American Peanut Council, el maní es un alimento rico en vitaminas del complejo B, que reparan y mantienen el sistema nervioso central y periférico. Evitan la pérdida de memoria, los tics nerviosos y los movimientos incontrolados. Además, promueven el control de movimiento y la concentración mental.

No obstante, a pesar de sus beneficios, es importante señalar que hay un gran número de personas alérgicas a él.

Recetas con maní:

Pechugas de pollo con maní y curry

Ingredientes:

3 pechugas de pollo sin piel ni huesos
Sal a gusto
Aceite de oliva extra virgen
1 cebolla picadita
1/2 taza de agua
1 taza de maní pelados y tostados
1/2 taza de mayonesa
2 cdas. de perejil picado
2 cdas. de curry

Procedimiento:

Corta las pechugas en cuadrados, adoba con un poco de sal y dora en aceite extra virgen. Agrega la cebolla hasta que esté cocida. En un pilón, machaca los maníes, en trocitos pequeños. Añade media taza de agua, echa la mitad del perejil y la mitad del maní. Cocina unos 8 minutos y retira. Sirve espolvoreado con el resto de perejil y de maníes y un poco de mayonesa mezclada con el jugo resultante de la cocción del pollo.

“Fudge” de mantequilla de maní

Ingredientes:

1 taza de mantequilla sin sal
1 taza de mantequilla de maní
1 libra de azúcar pulverizada

Procedimiento:

En un recipiente para microondas, echa la mantequilla sin sal y la mantequilla de maní. Calienta durante 1 minuto y luego mezcla. Agrega el azúcar y mezcla bien hasta que la masa quede suave. Echa la mezcla en una bandeja de 20 x 20 cm con papel encerado. Ponle por encima otro papel encerado y aplana con las manos. Coloca en la nevera unas dos horas hasta que esté más duro. Con un cuchillo, corta en cuadritos. Listo para saborear los “fudge” de mantequilla de maní.