Me sabe a té Por Paul E. González Mangual el

Históricamente, la gran mayoría de las decisiones y eventualidades más importantes del mundo se discutieron, negociaron y se conceptualizaron con una taza de un embriagante líquido de sabor peculiar. Al día de hoy -miles de siglos después- el té continúa siendo la segunda bebida más consumida del mundo, después del agua.

La leyenda del té

Cuenta la leyenda que para el año 2737 a.C. un emperador chino dormía a la sombra de un arbusto mientras que a su lado se hervía agua en un recipiente. De repente, algunas hojas de este arbusto cayeron en el agua hirviendo y el emperador la bebió, encontrándola deliciosa y vigorizante. Sin embargo, la difusión del té se produjo en la dinastía T’ang (618-907) cuando un monje budista recopiló todo el conocimiento de sus antepasados en el primer compendio sobre esta infusión, convirtiéndose en un brebaje uniendo al arte, la perfección y la pureza.

Un mundo por descubrir

Fue en el año 2012, después de terminar su tesis de maestría cuando la joven Alondra Di Brasilia se aventura a descubrir el fascinante mundo de esta planta milenaria. Durante su peregrinación, estuvo en las regiones más remotas de China e India probando, degustando y aprendiendo cada detalle que perspira del árbol del té. A pesar de que ya era una consumidora fiel de esta bebida, durante sus viajes, continuaba alimentando su interés y pasión por el mundo del té. Fue tan así que decidió darle un nuevo giro a su vida personal y profesional. Ese nuevo rumbo la lleva a Argentina donde se certifica, en el 2014, en la Escuela Argentina de Té como “Tea Designer”.

Fue tanto el impacto positivo que tuvo sus experiencias por el Oriente y en Argentina que Alondra decide llevar todo ese conocimiento a su natal Puerto Rico. Así nació Alou Thé (“El té de Alondra”), una marca de tés de alta calidad que mezcla conocimientos adquiridos, experiencia y amor por el té.

Alou Thé utiliza hojas de té de todo el mundo y las combina con productos y frutos tropicales para darle ese toque único y especial. Entre las combinaciones se encuentran: Agueybaná (té blanco con hojas de guanábana cultivadas localmente), White Mojito (té blanco con menta, piel de cítrico y esencia de ron), Rejuvenécete (té blanco con hibisco, manzanilla, canela, anís estrellado y esencia de miel), Uncle Reily (té verde con papaya, piel de naranja, limoncillo y esencia a guayaba) y Cofresí (té negro con cacao, pétalos de rosa, caléndula y esencia a ron).

La nueva generación de amantes del té

Alondra y su marca, Alou Thé, pretenden evolucionar la forma en la que los puertorriqueños tomamos el té. Como toda una experta en el tema, esta joven emprendedora ya comenzó a poner su pasión en acción educando los paladares y corazones de todo aquel que se atreve a tomar esta bebida milenaria. Será solo cuestión de tiempo en lo que otros puertorriqueños incluyan el té en su rutina alimenticia y en los momentos importantes de su vida.