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Me sabe a café de Utuado Por Paul E. González Mangual el

En lo más profundo de nuestra isla hay guardados encantos fascinantes que ni podemos imaginar. Algunos se encuentran dentro de cuevas subterráneas, lagos que esconden ciudades olvidadas y otros son cultivados a sobre 1,400 pies de altura. Es en esas montañas –en la zona central del país–donde germina el oro negro de la agricultura, el café.

Una hacienda con historia

En el epicentro de todo ese manjar, en el pueblo de Utuado, existe una hacienda cafetalera con casi medio siglo de historia, Hacienda Gran Batey. Fue para el 1999 que el agrónomo y educador José Bernardo Morales comenzó a trabajar -junto a la oficina de Extensión Agrícola- un proyecto de fincas ecológicas en su propio terreno. Este proyecto dio paso a una nueva forma de manejar y procesar el café ecológicamente.

Al poco tiempo, Bernardo y su esposa Lotty Aymat vieron el gran potencial que tenía su finca de producir un café puertorriqueño de la más alta calidad, utilizando un sistema totalmente ecológico. Es así como en el 2003 adquieren una tostadora pequeña y comenzaron a experimentar hasta alcanzar el tueste perfecto de lo que sería su nueva misión de vida: Café Gran Batey.

Con la ayuda de amigos y familiares, Bernardo y Lotty empezaron a beneficiar, tostar, empacar y comercializar -desde el barrio Caguana- un café de calibre mundial. La hacienda, que se encuentra a una altura de 1,400 pies sobre el nivel del mar, cuenta con 10 cuerdas de café tipo arábica con sombra de árboles de chinas valencias. Cuenta con unos 10,000 arbolitos de café de la especie lymaní, caturra y borbon produciendo entre 100 a 120 quintales al año. Este café especial es empacado en bolsas de 8, 12 y 16 onzas.

Tributo al pasado

Utuado es un pueblo que se conoce por sus raíces indígenas y por ser uno de los nidos ideales para cultivar todo tipo de frutos. En honor a estas dos virtudes, Bernardo decide nombrar su marca de café, “Gran Batey”, para rendirle tributo a nuestros antepasados y a agricultores que le llaman ‘batey’ o ‘glazi’ al lugar donde secan el grano antes de tostar. Café Gran Batey es una celebración de lo mejor de nuestra tierra y nuestra gente.

La educación en cada grano

Bernardo, su esposa y sus hijos -José Daniel y Ángela- han convertido su hacienda en un punto de encuentro para los amantes del café. Más allá de un incentivo económico, lo que mueve a esta familia a producir un café especial es el poder educar al mundo sobre su historia, cultivo, proceso y sus características.

Como parte de ese proceso educativo y con el objetivo de convertir a Utuado en un punto turístico, la Hacienda Gran Batey ofrece ‘tours’ de su finca diariamente y libre de costo. Así que si deseas conocer más del café y darte un sorbo de lo mejor de nuestra tierra, no lo pienses dos veces y visita el mundo del Café Gran Batey.

Advertencia: todos llegan como extraños y se van como parte de la familia Morales-Aymat.

Muy buena experiencia la visita a Gran Batey. El cafe es estupendo y los Morales Aymat encantadores.
Me sabe a café de Utuado
2016-11-13T11:03