Un rincón suizo en Puerto Nuevo Por Amaya García Velasco el

Swiss Bistro, restaurante que abrió sus puertas hace varias semanas en San Juan, es parte de una tradición muy bien conocida por una generación de comenSALes en Puerto Rico. Esto debido a que el nuevo restaurante se mantiene en un diálogo directo con la historia del antiguo Swiss Chalet, uno de los primeros establecimientos encargados de traer la tradición gastronómica de esa nación a los amantes de la comida en la Isla.

Aunque comparten una tradición e historia nacional, la dueña del restaurante de fine dining, Grisette Nussa, explica que Swiss Bistro es una propuesta mejorada que busca traer diferentes elementos de la comida suiza y europea a los comenSALes. Además, también busca darle una experiencia cultural a los que se den cita a probar los deliciosos platos que ofrecen.

“La idea surgió desde Suiza. Nosotros hacía mucho tiempo que deseábamos regresar a Puerto Rico y hacer algo diferente aquí en Puerto Rico; traer el concepto de comida de buena calidad, con buen gusto y con la máxima excelencia, que es lo que distingue la comida suiza y a los chefs suizos”, explica Nussa sobre el concepto del establecimiento.

Nussa y su esposo, el chef Reto Gerber, son experimentados en varias tradiciones culinarias de Europa y diversos países, habiendo vivido en Suiza por 20 años y trabajado en diversos restaurantes en Australia y otros lugares.

Ahora, junto al chef ejecutivo Dieter Tshan, quien también era propietario de sus propios restaurantes, se dieron a la tarea de adaptar algunas recetas del antiguo Swiss Chalet, del cual Gerber era chef, y crear recetas originales para rejuvenecer el concepto del viejo restaurante y así apelar no sólo a los fans de siempre, sino también a los paladares nuevos.

“Entre los tres, hemos buscado diferentes recetas, hemos adaptado recetas que ya existían que son parte de la historia de lo que fue el antiguo Swiss Chalet; las hemos cambiado un poco, les hemos dado un toque moderno”, expresa Nussa. “Con las nuevas ideas que traemos nosotros desde Suiza y toda Europa, pues estamos intentando traer una nueva versión, algo diferente a lo que existe aquí en Puerto Rico en los restaurantes”.

Comprometidos con la cultura

Parte de esta visión es ofrecerles a los comenSALes lo mejor de la tradición y cultura suiza, incluyendo mantener su cocina y sus ofrecimientos a los estándares de la cultura. Esto implica utilizar los ingredientes más frescos y los mejores cortes de carne en el mercado.

“La cocina se basa toda en mucha papa…Como nosotros el arroz y la habichuela, ellos comen papas en diversas formas. Se utilizan los aceites vegetales y de girasol. Se utilizan siempre carnes frescas”, indica la propietaria. “Una de las mas que se utiliza es la carne de ternera, que es lo más SALudable que hay. [Ellos] velan porque los cortes sean frescos… Que el lugar de donde viene la carne sea de un lugar serio, que tenga registro. Para ellos es bien importante que ese animal que se va a convertir luego en alimento para las personas, pues que venga de un lugar que sea serio”.

Según Nussa, la gastronomía suiza también se basa en utilizar muchas SALsas con crema espesa, al igual que sopas frescas y pastas. El restaurante también sirve pescados frescos, croquetas y una variedad de mariscos. También destaca que la carta de postres se compone de recetas originales de Gerber y Tshan.

Reflejo de tradición

La decoración del restaurante también representa parte de la tradición europea, con un minimalismo exquisito y arte traído directamente desde Suiza. Al igual que la bandera de la nación, el espacio es blanco con acentos de color rojo e inspira un ambiente clásico y elegante. “Somos suizos, somos un restaurante que representamos una nación y entonces pues nos quedamos así. Somos bien limpios, bien sencillos, bien organizados…como son los suizos”, dice Nussa.

Como Swiss Bistro fue construido sobre los cimientos del otrora restaurante suizo, Nussa recalca la importancia que tiene para la joven pareja mantener un diálogo con la tradición y la calidad del lugar, en específico porque los visitan muchos comenSALes que conocen los platos del antiguo restaurante. Nussa comenta que les hacen cuentos y rememoran sobre el lugar con ellos, pero que igualmente es un orgullo presentarle una nueva propuesta.

“Es un honor y una emoción. Al venir todo este público con todo este bagaje que tienen, cultural y social, y que ellos vengan ahora y nos den la oportunidad y nos acepten a nosotros como una nueva generación. Además, que nos cuenten sus vivencia…y que nos den la oportunidad a nosotros de presentarles nuestro producto, es un honor”, expresa Nussa con emoción. “Yo entiendo que se va a repetir la historia”.

Conoce más de Swiss Bistro, aquí.