Tradición y sabor en Toa Baja Por Amaya García Velasco el

La familia Méndez quiere que te sientas como en tu casa tan pronto entres a su segundo hogar, el restaurante Millie’s Place en Toa Baja. Aunque su localización está un poco escondida, tras su humilde fachada se encuentra un pedazo de historia, un gran cocinero y, según el chef y propietario Deogracia Méndez, el mejor arroz con jueyes de Puerto Rico.

Pero el orgullo más grande de los propietarios es mantener su clientela fiel, quienes ya forman parte de su familia extendida.

Al entrar al restaurante siempre te va a recibir algún miembro de la familia Méndez, quienes ayudan a correr la fonda dedicada a la confección de platos con pescado y mariscos. “Se mantiene siempre un ambiente bien familiar. Aquí vienen personas que venían con sus mamás y ya ellas son mamás. Se ha seguido la tradición. Han venido clientes nuevos, pero siempre se ha mantenido la clientela fiel”, cuenta Marlyn Fantauzzi, nieta del chef Méndez.

La creación del restaurante fue casi por accidente. Sobre la historia, Deogracia Méndez revela que cuando emigró desde Nueva York en los años 70, su negocio era el del cafetín y no quería saber de la comida. “Pasó porque soy fanático de la cocina. Yo tenía jueyes siempre para mi uso y así empecé. Alguna gente me decía ‘mira, hágame un arrocito con jueyes’. […] Empecé a hacer cositas de comida y cuando vine a ver, pues se volvió restaurante”, explica Méndez. Todas las recetas son de su autoría y la de su esposa, a quien asegura que él le enseñó a cocinar.

Según cuenta el propietario, el plato que más le piden sus comenSALes es el arroz con jueyes, con el que empezó toda la historia de Millie’s Place, aunque también cocinan riquísimo todo lo que tenga que ver con pescado y mariscos. También preparan carrucho, langosta, camarón, chillo y, su especialidad, jueyes. “No es por echárnosla, pero el que viene come de todo y está satisfecho con el estilo de nosotros. Pero en sí, el juey es el que tiene el control”, dice.

¿Y cuál es el secreto de los Méndez para mantener el sabor de estos jueyes? Obvio, el chef no revela su receta, pero su hermana, Evelyn Méndez, indica que tiene que ver con la frescura de sus jueyes. “El juey de nosotros es juey sacao’, que es la diferencia. Vienen de por aquí, de Vega Baja”, enfatiza. Y no es para menos, ya que Deogracia ha criado jueyes por casi toda su vida. También revela que otro de los secretos es el sofrito y evitar añadirle demasiados ingredientes al SALmorejo para que no opaque el sabor del juey. Esto, según el dueño, es la razón por la que sus comenSALes regresan por más.

En el restaurante también se encuentran platos típicos de una marisquería, como camarones, enSALada de pulpo, langosta y chillo frito, al igual que diferentes asopados. Todas las comidas se acompañan con tostones y enSALada.

Como en casa

El ambiente de Millie’s Place es relajado y, verdaderamente, casero. Y esto no es coincidencia, ya que el restaurante aún conserva vestigios de su función anterior, una casa. Los comenSALes que entren exclusivamente a comer tienen un SALón dedicado con sillas y mesas de madera muy simples. Luego te puedes transportar al SALón de al lado, donde hay un cafetín, con una barra y mesas para jugar billar.

Pero lo más importante es la comida y que el comenSAL SALga con el estomago lleno y ganas de volver. Por eso, Evelyn Méndez indica que Deogracia no le sirve a nadie nada que él no se comería. “Si lo que él va a servir o lo que él está haciendo no le gusta a él, no se lo come ningún cliente porque él se siente que todo el mundo está sentado en su mesa”, dice.

“Yo saco mi ratito, vengo y los miro a todos los que están comiendo”, añade Deogracia. “Me les acerco rapidito y arranco para la cocina otra vez. Aparte de que estamos seguros que le mandamos una comida buena para acá, porque mi olor me lo dice… pues yo vengo para verlos. Pa’ mi que eso es parte de la jugada, que se sientan cómodos y que sepan que yo me preocupo porque estén comiendo bien”, concluye el cocinero.